Claves para alejar el síndrome del impostor

¿Crees que eres un fraude? ¿Realmente piensas que no mereces los éxitos que cosechas a tu alrededor?, ¿o que no eres "tan bueno"?, ¿que si logras algo es por casualidad? Si has respondido "sí" a todo, entonces padeces el denominado síndrome del impostor.

Antes de que saques conclusiones precipitadas, déjame decirte que no es que seas un fraude. El síndrome del impostor consiste en tener la sensación de no estar nunca a la altura, de no ser lo suficientemente bueno o de no merecer los logros obtenidos, entre otros síntomas.

Es algo más habitual de lo que parece, de hecho se dice que 7 de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez en la vida.

El problema es: ¿cómo luchar contra él?

Síntomas

Máscara

Desenmascara al impostor.

Cada persona es un mundo, y cada uno nos autoflagelamos como mejor sabemos. Pero hay una serie de síntomas comunes entre los que sufrimos el síndrome de impostor (sí, yo también me incluyo), tales como:

  • Creencia de que no nos merecemos los logros obtenidos: achacamos que son debidos a la suerte o a los apoyos recibidos por parte de otras personas más influyentes
  • Una falta de confianza en nuestras cualidades
  • Miedo a que los demás descubran que somos un fraude. Y aquí matizo: creemos que lo somos
  • Inseguridad en todos los ámbitos de nuestra vida, sobre todo en lo que respecta al entorno laboral, académico y las relaciones sociales
  • Creemos o damos por hecho que vamos a fracasar en situaciones en las que ya hemos tenido éxito. Por ejemplo, si has publicado un libro y te ha ido bien, crees que el siguiente va a ser un fiasco, que no vas a estar a la altura de las expectativas, que te van a acusar de no estar al mismo nivel (aquí es donde te pones tu propio ejemplo, yo te he dado el mío propio)
  • Reducción progresiva de la motivación ligada a la falta de confianza en nosotros mismos. Dejaremos proyectos a medias y otros ni los empezaremos, precisamente por el temor al fracaso. Pensamiento típico: "total, ¿para qué?"
  • Como consecuencia de todo lo anterior, nuestra actitud tenderá a ser pesimista sin causa aparente, con todo lo que eso nos genera: ansiedad, tristeza, derrotismo, dolores de cabeza (las malditas migrañas...) y todos los síntomas negativos que se te ocurran

Posibles causas

Según la doctora Valerie Young, experta en el síndrome del impostor, hay unas causas comunes que lo generan:

  1. Dinámicas familiares durante la infancia. Por ejemplo cuando te comparan con tus hermanos u otros niños, te adjudican un rol dentro de la familia o te presionan para que lo hagas mejor
  2. Estereotipos sexuales. Hasta hace poco se pensaba que ocurría principalmente en mujeres debido a las presiones por el mero hecho de ser mujer, como la de ser madres y a la vez profesionales de éxito, o estar siempre divinas. Pero en realidad es igual de frecuente en mujeres que en hombres
  3. Diferencias salariales. Ya sabes: la brecha salarial
  4. Percepción de éxito, fracaso y competencia. El perfeccionismo, la sensación de no haber hecho lo suficiente o todo lo bien que deberías, la autoexigencia desmesurada

¿Cómo alejarlo?

Intenta ser positivo.

Es complicado cambiar de actitud cuando se está dentro de este círculo vicioso y autodestructivo, pero algunas acciones te pueden ayudar a atajarlo. Muchas veces nos damos cuenta de que estamos a punto de caer en ese agujero y podemos prevenirlo. Y si ya estás dentro, toma aire y practica algunas de las siguientes tareas:

  • Haz un DAFO (análisis de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades), prestando especial atención a tus fortalezas
  • También puedes recurrir al método DISC, detectando cuál es tu color (o tus colores) y definiendo los puntos fuertes que lo caracterizan. Recréate en lo positivo de esas cualidades
  • Márcate unos objetivos realistas que sepas que puedes cumplir. Pero no es cuestión de que sean demasiado asequibles, repito: han de ser realistas
  • No procrastines, o intenta evitarlo. Organiza tu tiempo e intenta estar activo. Así evitarás la sensación de "no hacer nada" y sentirás que estás logrando esos objetivos que te habías marcado
  • Cuando el impostor te esté hablando al oído, plasma en un papel o documento lo que te está contando, cómo te malmete. En otras palabras: escribe cómo estás tratando de boicotearte a ti mismo
  • Una vez definidos esos puntos con los que te autoflagelas, trata de verlos desde otra perspectiva, como si fueran ajenos a ti. Intenta ser objetivo
  • Haz una lista con los últimos logros que hayas conseguido, aunque no te parezcan importantes. Léela y reflexiona sobre lo que habrías sentido si no lo hubieras logrado

¿Tienes algún método propio infalible contra el síndrome del impostor? Me encantaría conocerlo.

1 Respuesta

  1. Lo sufro constantememte... Un saludo

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