El 20 de abrilReto 5 líneas: Abril 2017Reto 5 líneas: Marzo 2017Mi mundo paralelo

Hoy es 20 de abril, y en muchas redes sociales los internautas están colgando la famosa canción del grupo vallisoletano Celtas Cortos; es inevitable que tanto el título como la letra nos produzca a muchos nostalgia o morriña, que una fecha como hoy nos haga tararear esa canción, al igual que sucede cuando llega el 7 de septiembre. Canciones que nos han marcado…

Sin embargo, hasta hace poco yo siempre recordaba esta efeméride por otros motivos, también musicales pero sin ninguna canción en concreto.

Un 20 de abril conocí a un grupo de personas con las que viví una de las mejores etapas de mi vida. Fue gracias a la música pero sobre todo a las serendipias que nos llevaron a cada uno a estar aquel día allí, en aquel sitio concreto, mirándonos entre nosotros porque no nos conocíamos de antes. El destino, o lo que fuera, nos unió, y durante una larga temporada fuimos inseparables, una pandilla divertida que compartía aficiones comunes, que vanagloriaba a un grupo musical, que quedaba con frecuencia. Creo que aquello duró poco más de un año pero para mí fue inolvidable, no solo por los días de ensueño, las risas o el sentir que tenía algo así como varias almas gemelas, sino también, y sobre todo, porque en aquel grupo forjé una de las amistades más fuertes y duraderas que había tenido hasta el momento.

Aquella amistad en concreto con el tiempo se fue enfriando, pero ese es un tema aparte. Me quedo con lo que significó para mí. Y por eso, durante muchos años, seguí conmemorando el 20 de abril como un aniversario especial.

En cierto modo aún lo sigo haciendo.

Así que no voy a cantar la canción de Celtas Cortos hoy, sino otra muy distinta que marcó aquel 20 de abril de 1994 para siempre en mi corazón.

Tras las vacaciones de Semana Santa, aunque realmente no he tenido asueto (pero ese es un tema aparte), me he puesto manos a la obra con el Reto 5 líneas del mes de abril. En esta ocasión, las palabras propuestas al azar por Adella Brac son ganar, compromiso y camisa. Nada más leerlas ha venido a mi mente una imagen un tanto erótica. El resto ha fluido solo.

Espero que os guste mi propuesta para este mes.

[su_quote]Me dijiste que odiabas el compromiso, y sin embargo aquí estás, desabrochando mi camisa mientras tu sonrisa acrecienta mis ansias de morder tu boca. ¿En qué momento te he dejado ganar en ese estúpido juego? Sé que nunca podré poseerte, pero esta noche me permitiré soñarlo.[/su_quote]

Retomo para marzo el Reto 5 líneas que cada mes nos propone Adella Brac en su web. En esta ocasión, las palabras elegidas al azar son estudio, edición y planeada.

[su_quote]Nada más plantar el pie izquierdo en el estudio se me vino el mundo encima. Me pregunté por vez primera si aquello era para mí. Ni siquiera me había dignado a entrar con el pie derecho, una costumbre planeada desde hacía años que me animaba a ser positiva. Tomé aire y traté de concienciarme de dónde estaba y para qué. Tuve que correr a ocupar mi sitio antes de que comenzara a sonar la sintonía de la edición de mediodía del informativo. [/su_quote]

Y recordad que podéis leer los retos de meses anteriores a través de la categoría 5 líneas.

Vivo en un mundo paralelo en el que me dan cita para un día 21 y acudo el 22, un mundo en el que el consumismo me devora a medias, un mundo en el que no tienen cabida la moda ni la prensa rosa.

Vivo en un mundo paralelo cerrado a lo que le suele gustar a una mayoría ruidosa, un mundo en el que se piensa que ciertos artistas están sobrevalorados, que las grandes empresas compran los gustos de la gente y que hemos desaprendido a nadar para dejarnos llevar por la marea. No escucho la música que el resto de la gente, ni veo las mismas películas o series o leo los mismos libros. En mi mundo paralelo, cuando un nombre, un título, un refrán, hace demasiado ruido, lo echo a la trituradora.

En mi mundo paralelo, voy a contracorriente, y dejo entrar a quienes se han colocado boca abajo como yo y ven el mundo del revés; pero también me relaciono con los polizones que no saben si nadar o dejarse llevar en ese transatlántico.

En mi mundo paralelo soy relativamente feliz, porque cada vez es más estrecho y resbaladizo. Estoy tratando de asegurar todas las puertas posibles para que nada extraño se cuele ni nada valioso se escape. No me siento sola pero cada vez me muestro más silenciosa, evitando que las miradas de los otros mundos se posen arrogantes sobre mí.

Para entrar en mi mundo solo tienes que llamar a la puerta y cantar, yo te escucharé y te daré la bienvenida.

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